El beneficio de uno NO ES el perjuicio de otro

¿No es injusto que haga falta ingenio que algunos no tienen?” con esa frase defendía un interlocutor en Twitter su idea de que querer mejorar la situación de uno y su prole implica perjudicar a alguien y, por tanto, querer ser rico es lo peor que puede pretender un ser humano. Le intento explicar que la riqueza no es un pastel que se reparte entre los que estemos y que si a ti te toca más es porque otro se lleva menos, le explico que la riqueza se crea, que la “tarta” está en permanente cambio, que la economía es dinámica. Le pregunto si no es maravilloso que la escasez se pueda superar con ahorro, trabajo e ingenio. Y entonces me suelta esa frase. Me dieron ganas de preguntarle si deberíamos lobotomizarnos todos para igualar nuestro potencial.

Mi interlocutor en Twitter cae en lo que muchas otras personas de bien en nuestro mundo: la falacia de Montaigne como la bautizó Mises. Como explica Rothbard, Montaigne pensaba que los médicos viven a costa de la enfermedad y los enterradores viven de la muerte de los demás, y desde luego, eso es abominable. De la misma manera los profesores nos aprovechamos de la ignorancia de los alumnos y sacamos dinero de su carencia. Para que uno gane otro debe de perder.

La época actual es especialmente apta para crear adeptos a la falacia de Montaigne: hay tanta miseria creciente, pero por otro lado, tanta riqueza creciente, en manos de unos pocos, que parece que los segundos le roban a los primeros hasta el agua y la sal. Pero no se ve el proceso: ese ricachón crea puestos de trabajo, incluso si se dedica a especular está generando actividad financiera, de lo contrario regresaríamos a otras épocas mucho más sombrías como la Edad Media, cuando la usura y el cambio de divisas eran prohibidas y mal vistas si no legalmente, sí por el estamento eclesiástico. Destruyamos los mercados financieros, los especuladores, los medios de pago, volvamos al trueque…

Como dijo Rothbard en su Historia del Pensamiento Económico hasta Adam Smith respecto a las tesis de Montaigne:

“Por supuesto, por desgracia no pudo ver al tiempo que esos productores no crean esas necesidades, sino por el contrario, las atienden y eliminan así las carencias y dolor de sus clientes y aumentan sus felicidad y su nivel de riesgo. Si había ido tan lejos, se habría dado cuenta del sinsentido de su “perro come perro” o lo que ahora se llamaría la visión del mercado como “juego de suma cero”.

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12 thoughts on “El beneficio de uno NO ES el perjuicio de otro

  1. No creo que tu interlocutor caiga en dicha falacia si no que, lo que quizas piense este interlocutor tuyo es lo que pienso yo, hoy en dia los mercadosson los que otorgan el poder le dan un valor superior al trabajo de una persona dependiendo de el lugar del mundo donde se realice, asi una persona por el mismo trabajo recibe en proporcion al valor del mercado en el que se situa, aun asi piensas que la riqueza de uno no es la miseria de otros? el principal defecto de los ricos es el egoismo o nula empatia,crees sinceramente que alguien rico-egoista expone su capital a una inversion para crear empleos y para el desarrollo de su comnunidad? o que simplemente es una estrategia para ampliar dicho capital?, y ahora pregunto desde un punto de vista totalmente mercantilista de verdad crees que de acuerdo con lo que produce una persona realmente es factible que alguien a este lado del mundo consuma al nivel que produce? deberias interpretarlo como una expresion de altruismo en oposicion, al egoismo y los dos son caracteres intrinsecos del comportamiento humano y nos indican el ”nivel de empatia” que cada uno desarrolla, que en sociedad vemos como se potencian,asi como unos trabajan en pro de la caridad y otros en la acumulacion de ”poder” y como en sus extremos son la viva expresion de que algunos llevan estos sentimientos al estado de gula, creando verdaderos monstruos, o heroes y que vemos en nuestra historia, que el poder ha sido regido por la ”fuerza” pasando por el ”conocimiento” y hoy el ”capital” o riqueza como lo quieras llamar, y que a pesar de que cada uno tenga su propia fuerza ya sea psicologica,psiquica,fisica, todos deberiamos poner esa fuerza al servicio de un mismo trabajo el desarrollo de la humanidad

  2. Ni Montaigne, ni Mises, ni teorías. Hechos. Realidad.

    Me parece perfecto que todo el mundo se haga rico. Todo lo rico que desee y pueda. No envidio a ningún rico. No deseo convertirme en un contenedor de oro, ni de monedas. Mucho menos en un vulgar ladrón o negrero de masas.

    Deseo que la humanidad en pleno sea muy rica. Deseo ser el único pobre del planeta. Solo le exigiré a los miles de millones de multimillonarios que respeten los medios necesarios para mi supervivencia diaria mediante mi esfuerzo personal, y mi derecho a vivir pobre en paz, Justicia y libertad, en el disfrute pleno de lo que yo produzca.

    No es mucho pedir ¿No?

    Luego si alguno tiene a bien contármelo, salvo la famosa mina de oro o petróleo, me gustaría saber cómo se hace rico alguien dentro de un mercado, sin expoliar el esfuerzo ajeno, empobreciendo hasta la más absoluta miseria a grandes masas. Porque sospecho que todas las historias de Mises, bancos, escuelas y anarcoliberales, conducen invariablemente a la Mise-ria de todos los demás, colando como mercado a parásitos y especuladores, que desde hace siglos queda claro y demostrado que son sanguijuelas totalmente enemigas del mercado. Mercado y sanguijuelas, son antónimos y absolutamente incompatibles.

    Mercado es producción. Punto. Solo producción. Mercado es solo aquello que genera riqueza. La producción es lo único que genera riqueza. Y esa riqueza solo puede pertenecer íntegramente a los que la producen. Todo lo ajeno a la cadena productiva, desde la obtención de materias hasta su puesta a disposición del consumidor, es expolio y despojo contra el mercado y contra el derecho natural y legal de los productores.

    Salvo pequeñas variaciones motivadas por aptitud, capacidad y cualidad, todo el que sea ostensiblemente más rico que un productor, es un ladrón que despoja al productor, aunque sea legalmente.

    Usureros, bancos, cualquier forma de especulación y sus parásitos capataces, tan abundantes en las bandas socialistas, conforman la enfermedad mortal de necesidad, de cualquier mercado y por ende de la nación correspondiente, al ser el mercado el corazón que mantiene la vida de toda nación o sociedad. Tienen que ser radicalmente excluidos del mercado.

    Digan lo que digan Montaigne, Mises o el abuelo de la Heidi.

    El inversor solo tiene derecho a una renta razonable como un componente más que hace posible la producción, como la hace posible el obrero, el empresario, el ingeniero, el carbón, la madera, el comercial o el transportista. Ni un céntimo más. O es parte integral del mercado, o se autoexcluye del mercado.

    Franco blindó el mercado de parásitos y de especuladores y demostró la autosuficiencia financiera de más del 80% del movimiento económico en nuestro mercado. En España se consumía todo lo que se producía y mucho más. Se compraban pisos, muebles, coches, camiones, maquinaria, barcos de pesca, autobueses, enseres etc., etc., sin saber nadie qué era pedir un crédito bancario. Solo sabemos que a partir de mediados de los sesenta, un asalariado equipaba y pagaba su vivienda en un promedio de ocho años, y mantenía dignamente a su familia, solo con sus ingresos obtenidos en una rigurosa jornada de cuarenta horas semanales (A partir del año setenta y uno/dos). Tras acabar de pagar sus deudas, vivía como un rajá. Le importaban un rábano todos los ricos del mundo.

    ¿Hace falta preguntar por qué lo odian tanto, los unos y los otros?

    Que explique Mises como se come eso. Yo puedo adelantar que simplemente se consigue sin robar. En un reparto equitativo y proporcional entre todos los implicados en la procucción. Lo viví. Lo disfruté. Y me lo han robado. Y cada día que pasa me roban más y más gentuza. Y cada día hay más ricos, más ricos y más pobres, más pobres, a pesar o gracias a Mises.

    Para eso están y para eso sirven los Mises y sus grandes escuelas austríaca o chicagüense. Para ensombrecer las luces a aquellos dictadores malignos que los alejaban del panal de rica y ansiada miel. Claro que era un dictador. A ver sino como contenía a la marabunta de ladrones, terroristas, nazis y sinvergüenzas que se nos han echado encima y nos han chupado hasta los tuétanos.

    No hay nada ni nadie que sea manifiestamente peor que un dictador. Y eso es lo que tenemos.

  3. En mi opinión, partes de una premisa errónea y a partir de ahí, aunque el razonamiento fuera impecable, las conclusiones son frutos del árbol envenenado como se dice en Derecho, y, por consiguiente, no son válidas. El hecho es que la riqueza no se “crea”. La riqueza ni se crea ni se destruye; se limita a cambiar de manos.

  4. Te admiro, María. Predicas en el desierto.

    La capacidad de comprensión económica del público español es prácticamente nula. Incluso entre los lectores de tu blog… Deprimente.

    ¿Merece el desierto nuestro esfuerzo? ¿No es mejor emigrar en busca de una tierra (terreno social) que tenga al menos una mínima capacidad de sustentar la vida humana?

  5. Jubal

    María no necesita demostrar nada a nadie. Como lector habitual de sus escritos, conozco sobradamente sus virtudes. Igual que conozco su autosuficiencia sin necesidad de que nadie le baile el agua. Es adulta, inteligente y con madurez intelectual para valerse por sí misma y responder o callar cuando así lo considera.

    Nunca he visto en este blog advertencia alguna sobre la obligación de tener que hacerle la pelota o darle la razón como a los idiotas. Por lo que me he permitido disentir libremente como hago siempre que no coincido en alguno de sus planteamientos. Si me equivoco le basta con pasar de mí como suele hacer, o enmendarme si quiere o le apetece. ¿Eso la convierte en predicadora del desierto? ¿Me convierte en un discapacitado mental de nula comprensión?

    Puedes emigrar donde te plazca, pero nunca encontrarás una tierra que dé “al menos una mínima capacidad de sustentar la vida humana” sin abonarla, agarrarte a una azada o arado y removerla, ponerle semilla, regarla y recolectar la cosecha.

    Si no lo haces, solo podrás robar al que lo hace, como único medio que te queda para sustentar “tu vida humana”, asesinando la del que labró y cosechó esa tierra que tanto añoras. No existe ningún otro medio más, bajo el sol que nos alumbra, por muchas vueltas, estafas, trucos y trapacerías que en boca de insignes del expolio, camuflen los robos. Solo tienes dos opciones. O produces o expolias la carga de trabajo al que produce. O ladrón o productor. Elige y asume la responsabilidad y las consecuencias inherentes a tu elección.

    Llamar desierto al que vindica su derecho legal y natural sobre lo que produce, no es el mejor camino ni la forma más inteligente de demostrar “capacidad de comprensión económica”. Nunca encontrarás en nadie comprensión hacia los que expolian el derecho ajeno, aparte de entre los propios expoliadores.

    1. Clandestino,

      no eres un “discapacitado mental de nula comprensión”, ni mucho menos. Coincido plenamente con tu vindicación del derecho del hombre libre sobre lo que produce. No tienes que convencerme de lo que es la base de lo que defiendo. En cuestiones de principio, defendemos lo mismo. Por eso, y porque a estas alturas tengo claro que eres de lo más inteligente que puede uno encontrarse en la blogosfera patria, duelen más tus sospechas contra Mises, que son erradas y sumamente injustas.

      Te había escrito una respuesta intentando explicar lo que preguntabas y los errores de concepto que creo ver en tu anterior mensaje. Pero entonces leí el comentario de pcbcarp… Cansa tener que defender un día sí y otro también que 2+2=4. En cuestiones de economía, ese es el nivel. Cansa. Hace horas que tengo escritas las respuestas a cada uno de los tres que habéis escrito comentarios antes que yo, pero no creo que las publique. Me asome a donde me asome, solo encuentro un panorama desolador, del cual la incultura económica es un ingrediente básico. A ese respecto, el capital cultural de este país ya ha sido dilapidado. Una sociedad con tal carencia es autodestructiva. Hoy por hoy, con las actuales generaciones, España no tiene solución.

      Perdonáme si mis palabras han hecho que te sientas ofendido. No tengo interés en demostrar lo listo que soy(?) ni en recorrer caminos de dudoso destino. De hecho, hoy no me siento inteligente ni sutil. Sólo cansado…

  6. Jubal

    No arremeto contra Mises por ser él en particular, lo que ocurre es que al rebufo del parasitismo, corrupción y despilfarro socialista, se están acoplando una ingente cantidad de especuladores y oportunistas, de los de colmillo retorcido, invocando a Hayek, Ayn Rand, Mises, escuela austriaca, salmantina o de Chicago u otras dando la matraca, cuando la realidad que nos machaca la nariz diariamente la evidencia inapelable. Y eso es un hecho que llevamos años denunciando. No es nuevo. Hace años que huele muy mal.

    El mercado ha sido desplazado, arrinconado, excluido de su función y desautorizado. Los actores del mercado han sido reducidos a vulgares observadores impotentes de su expolio, sin amparo ni voz ni voto. Todo ha quedado en manos de un absurdo y virtual mercado financiero que no produce nada y se limita a especular con números y a descapitalizar el mercado productivo, extorsionándolo y reventándolo.

    Y no hay que ser un lumbreras ni un gran economista para ver que esa realidad nos muestra cada día a unas catervas de políticosmafiosos aliados a mafias multinacionales, operadora, aseguradoras y bancos, haciendo caja para llenar camiones, con la única inversión de unos cuantos PCs y unos cuantos mafiosos acosando y amenazando a morosos por teléfono.

    Hay que prescindir de ese mercado financiero. Hay que resucitar el mercado productivo. Hay que protegerlo excluyendo a las mafias financieras, para que pueda ser autosuficiente e independiente económicamente, conservando la riqueza que genera, que es riqueza real, sin dependencia del crédito bancario cuya riqueza es virtual, multiplicando dividendos o haberes en asientos bancarios, pero que no existen en caja.

    Si lo hizo el dictador y funcionó de maravilla, ¿por qué no lo puede hacer la presunta democracia?. Si hay que salir de la globalización, quemar el euro y el dólar acuñando moneda nacional, se sale de esa globalización, porque esta solo ha servido para proporcionarle un gigantesco laberinto incontrolable a millones de estafadores que se mueven como peces en el agua, justificando sus inmensas fortunas obtenidas de sus burbujas artificiales, bajo pseudónimo de liberales y aplicando los esquemas de los economistas y sus escuelas. Esquemas diseñados para aplicar en economías de mercados, utilizados en huertos sin amo.

    Me parece genial que en un mercado productivo la gente se haga rico produciendo, mientras respete el derecho a la rentabilidad según las aportaciones de todos los demás productores. Pero me parece fatal que se forren los sinvergüenzas y sanguijuelas, entre algunos de sus amiguetes terroristas, solo porque se han apoderado del mercado política y financieramente, paralizando la producción, arruinando a todos los productores y multiplicando dinero en los despachos, de forma virtual, blanqueando y facturando sus burbujas a sus deudores.

    Y esto que dan en llamar ‘mercado financiero’, es una estafa y un expolio a la humanidad camuflada en la globalización, como la copa de un pino. Y eso hay que decirlo y denunciarlo así con ese nombre. Y para eso hay que dar vacaciones a los Mises y a sus escuelas, porque sencillamente los ladrones y sinvergüenzas se están apadrinando con ellos.

    No se admiten dólares ni euros. Vamos a controlar el ‘tajo’. Y el que no acuda al ‘tajo’, que no coma. Cuando cada cual esté donde le corresponda, todo esté bajo control y se den las condiciones para Mises, le damos el alta de nuevo, bajo la condición de que quede claro que mercado es producción. El resto al muladar.

    1. Clandestino,

      entiendo y comparto la denuncia de las estructuras parasitarias y las castas que las habitan. “Flipo”, como dicen los jóvenes, cuando demuestras estar a un paso de comprender la raíz del problema (cuarto párrafo, por ejemplo: “conservando la riqueza que genera, que es riqueza real, sin dependencia del crédito bancario cuya riqueza es virtual, multiplicando dividendos o haberes en asientos bancarios, pero que no existen en caja”), pero acto seguido arremetes contra los “malvados especuladores multimillonarios” (mis palabras, con ánimo de resumir), para más inri camuflados bajo bandera de Mises y escuela austríaca, dices. No se me ocurre ni un nombre concreto que pueda encajar en esa categorización. Será que como el politiqueo me aburre soberanamente, no sigo su actualidad y no me he enterado de algo. Como me digas que Ruiz-Gallardón se pasa ahora el rato ante las cámaras de televisión envuelto en la bandera de Mises me da un patatús…

      Lo que sí sé es que los pocos que llevan denunciando de forma sistemática y certera estas cuestiones desde hace años, son austríacos declarados o afines. De lo contrario, como digo, no conozco ni un solo caso. No sé a qué o quienes te refieres. Por otra parte, me da la impresión de que confundes los síntomas con la enfermedad. Que ésta curse con inflamación no significa que la cura consista en deshidratar al paciente.

      Para los que reconocemos a los que llevan años, si no décadas, portando la llama de la verdad (escuela austríaca) y denunciando los males de nuestro tiempo, querer meter a Mises en el calabozo, por los pecados de quien sea y aunque sea temporalmente, es un sinsentido. A quienes quieran resucitar a los Jemeres Rojos, tal vez con otro color, y su retorno al “hombre viejo”, productor agrícola libre de impurezas especulativas burguesas, seguro que les parece una gran idea. No creo que sea eso lo que tú deseas.

  7. Vamos Jubal. A estas alturas nadie ignora que el liberalismo es un antro de barra libre para todo el que llega y se etiqueta como tal, aún siendo serpientes de dos cabezas. Eso es sobradamente conocido en España en Europa y en todo rincón del planeta. El liberalismo que siempre ondeó la bandera de la libertad y el movimiento, ahora todos se guardan la cartera cuando ven a uno cerca. Bancos y multinacionales se han pasado dos décadas posicionandolos en lugares estratñegicos, mediante prejubilaciones, que le permitían comprarlos a tres por uno.

    No hay espacios para la decencia cuando en lugar de la norma impera el bandolerismo, por tanto no lo hay para la decencia. No es el mercado productivo el que está bajo sospecha. El ‘mercado financiero’ y sus lacayos políticos, tienen todo el dinero de ambos y todas las papeletas de ambos y utiliza la Ley y la Justicia para abastecer de papel toilette sus portarrollos de sus inodoros.

    “Los malvados especuladores multimillonarios”, son malvados por especuladores, no por multimillonarios. No seamos torticeros ni nos rasguemos los vestidos con desaires. La realidad canta y evidencia con total transparencia y contundencia. No es justo atizar golpes bajos quemando cohetes chinos. No tengo nada contra ningún millonario. Nunca lo he sido y últimamente soy pobre como una rata, y conozco a pocos ricos personalmente, pero hay ‘buen rollo’. Por ahí no vas bien. No es eso. Una cosa es hacerse rico por los cauces normales del mercado productivo, y otra muy diferente especulando contra el mercado productivo, robando a los que producen, desde el “mercado financiero”. Ese que se ha llenado de “emprendedores liberales” huyendo del ‘tajo’, del mercado real, al que han dejado sin una chapa.

    Y no hay más. Eso es. Solo hay que mirar para verlo.

    Ahora resulta que todo el mundo habla de “los mercados”. Seis millones de parados y el mercado productivo agonizando, mientras que resulta que todo el mundo reconoce categoría de mercado, al rodillo financiero que exprime al mercado. ¿Me puede explicar alguien cuantos días le queda al ‘mercado financiero’ para echar el cierre, sin dejar en la calle ni una chapa, si el mercado productivo sigue sentado al sol los lunes y el resto de los días? ¿Qué va a pasar luego? De momento mejor no mentar la bicha.

    ¿Donde esta la riqueza generada por los mercados productivos durante décadas, en todo el mundo? Vamos a dejarnos de piques y asumamos la evidencia. Sobre todo cuando la tenemos tan cerquita de las propias narices. Gallardón con Mises o sin él es un miserable, como tantos casi todos que pueblan la casta política. Y han trincado y robado todo lo que han podido. Pero lo que han trincado es pecata minuta comparado con lo que se han llevado y se siguen llevando las multinacionales, los bancos y la gran empresa, sin arriesgar un solo euro y cuando lo arriesgan, arriesgan los de otros.

    Ya me contarás como ha desaparecido toda la pasta que hace tres-cuatro años rebosaba por los mercados. Ya me contarás quien la tiene y como ha llegado a ellos en tan corto espacio de tiempo. Sencillamente el mercado fue sembrado de progres a euro el kilo, y de ‘liberales’ de boquilla, todos juntos alineados con los estados cipayos salvando bancos y subiendo impuestos, multas y tarifas como posesos, al servicio y favor de los multimillonarios ladrones especuladores que a la voz de ya, se han puesto en movimiento todos a una. Repito multimillonarios por ladrones y especuladores, no ladrones especuladores por multimillonarios. El orden de los factores altera el producto.

    Cuando solo existen ladrones y víctimas de ladrones, sin más ley ni poder que el de los ladrones, Mises y la escuela austríaca, tienen el valor de un jarrón en el holl de la casa del vecino. Si en breve los estados no toman medidas drásticas y radicales contra los ladrones especualdores, expropiándolos mediante cancelación automática del dólar y del euro, acuñando moneda nacional con cambio automático (el que tenga su dinero en regla, se le cambia automáticamente, el que lo tenga en negro lo pierde), y se recupere la normalidad productiva, previa limpia de los cómplices ladrones de la política, el asunto se dilucidará a tiro limpio por las calles, como única puerta desesperada a la supervivencia. Y eso puede pasar en un corto espacio de tiempo. Justo en el momento en el que la gente empiece a presentir que morir o vivir, es igual de malo. En varios paises árabes ya han empezado el melón. En Europa muchos nos miramos de reojo a ver quien da la voz. En Grecia ya están muy cerca. Luego nada podrá pararlo.

    A estas alturas cualquier solución pasa por expropiar a ladrones y especuladores, mediante cambio automático de moneda, sin previo aviso. Inmediatamente blindar los mercados contra parásitos, vividores y especuladores. Cadena perpetua a trabajos forzados para ladrones, nazis y terroristas. La cuestión es si se hace racionalmente antes, o a la desesperada después de “la fiesta”. En cualquier caso será inevitable.

    Me temo que a Mises le quedan unas largas vacaciones por delante.

  8. “se dedica a especular generando actividad financiera” a ver si te enteras la actividad financiera representa un 40% o mas de la actividad real
    Peto esta no genera nada porque no repercute sobre una economia productiva solo especulativa y financiera creando intereses o aumentando intereses de deuda alla donde se prewte ese dinero o deje de prestarse, porque se puede tanto invertir a la baja como a la alta en bolsa. Y a excepcion de actividad financiera regulada unicamente por intereses privados, que tienen un 80% de la riqueza mundial metida en paraisos fiscales cuyos dueños son menos del 20% de la poblacion mundial. O jugamos todos con las mismas reglas o rompemos la partida.

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