Jorge Valín, sobre el aborto

Jorge Valín me hace pensar. En este caso, acerca del aborto. Cuando oigo hablar de jóvenes de 16 años que abortan, no puedo evitar el escalofrío que recorre mi espalda pensando en mí misma a esa edad, o en las adolescentes que conozco.
Pero la entrada de Jorge Valín en su blog pone encima de la mesa un tema subyacente. La mayoría de edad: ¿realidad o ficción?
Parece claro que la madurez de una niña que con doce años cuidaba a sus hermanos, hacía la comida, iba al río a por agua y se ocupaba de la colada, no es la misma de nuestras niñas de doce años enganchadas a la consola, preocupadas por la delgadez, por conocer a los de Operación Triunfo, etc. ¿O sí? ¿Es un problema del entorno?¿La madurez la marca exclusivamente la edad?¿Con 17 años y medio se es claramente menos maduro que con 18 años y un mes? La mayoría de edad ¿existe o es una ficción oportuna?

Y volviendo al post de Jorge Valín, en sus palabras:

Está bien dar libertad a los jóvenes, pero no sólo aquellas libertades que dan votos o favorecen a lobbies afines al Gobierno, sino todas. Una chica de 16 años podrá abortar sin el consentimiento de sus padres, esto es, se la considera responsable y adulta, sin embargo:

  • Necesita el consentimiento de sus padres para algo tan banal como hacerse un piercing (en algunas partes de España).
  • No pueden tatuarse sin el permiso de sus padres.
  • No pueden conducir.
  • No pueden sacarse la licencia de armas de fuego. Esto es, se les veta ciertos deportes.
  • No pueden beber algunas bebidas alcohólicas.
  • No pueden fumar.
  • No van a la cárcel si comenten algún delito. ¿Un menor es suficientemente adulto (responsable) para abortar, pero no para ir a la cárcel si mata a alguien?
  • No pueden ver ciertas películas o contenidos solas.
  • No pueden entrar en algunos locales por ley, aunque el dueño les quisiera dar permiso.
  • No pueden ejercer ciertos oficios “inmorales” (stripper, escorts…).
  • Y un sinfín de cosas más…
Pero no es eso lo que más me hace pensar, sino el principio de su post:

A diferencia de otros liberales, no creo que los temas personales, como el aborto, tengan que ser sometidos a la opinión de la mayoría. Es un acto individual como casarse, tener un hijo o veinticinco, comprarse una casa o hacerse una operación de cirugía estética. La mayoría no pinta nada aquí.

¿Está demostrado cuándo la nueva vida empieza a ser persona? Hasta que no lo esté, no habrá acuerdo entre los liberales sobre este tema, y probablemente entre los no liberales tampoco. La defensa de la vida de la persona no es igual que la defensa de cualquier forma de vida. Y la postura de Valín es muy clara: la mayoría no pinta nada, no vienen a cuento encuestas y votaciones, se trata de una decisión particular. Y, sobre todo, es una decisión responsable, que debe recaer sobre las espaldas y las carteras de los implicados y de quien quiera voluntariamente implicarse.

¿Son diferentes en este sentido quienes defienden la financiación pública del aborto de quienes defienden las ayudas públicas a madres adolescentes para que no aborten? En ambos casos la carga de la decisión cae en manos de los pagadores de impuestos, seamos pro o anti aborto.

Tema nada fácil, pero personal, no público.

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