Terror se escribe con Y

Resiliencia es uno de esos términos que utilizan los psicólogos que suenan bien cuando los oyes por primera vez pero te dejan como estás. Sin embargo, no es un concepto vacío y, de hecho, está presente a nuestro alrededor mires donde mires. Básicamente significa superación. Más concretamente, es la capacidad para superar las situaciones traumáticas.

Como en otras ocasiones es una palabra tomada de la física; se refiere a la capacidad de los materiales para resistir a un choque y se mide por la cantidad de energía que desprende al romperse. En un principio se aplicaba a individuos: niños abusados, víctimas de torturas… Pero poco a poco, la psicología social se ha apropiado de ella para estudiar cómo las familias y las sociedades se recuperan de desastres o problemas traumáticos que afectan a la comunidad.
Por ejemplo, el terrorismo.

La resiliencia no solamente implica asumir el shock, sino aprovechar el dolor para que la víctima (individuo o grupo) salga reforzado, reafirmado. Para que funcione es imprescindible que haya un Justificar a ambos ladoscontexto: instituciones adecuadas y acción colectiva. Se trata de un contexto en el que los miembros de la sociedad se sientan “seguros” para poder expresarse con libertad. El funcionamiento de la sociedad, los roles, las normas, tienen que ser adecuados, deben propiciar la superación. Y desde luego, hay que reconocer el sufrimiento, dar un sentido a lo ocurrido y salir adelante con nuevos recursos para enfrentarse a la adversidad.

En caso de no haber resiliencia, ese grupo, supere o no el problema, perderá su identidad inicial y vivirá cautivo del trauma. Y éste es el futuro del País Vasco.

En el País Vasco faltan instituciones. Hay partidos políticos que con la misma contundencia que señalan al asesino un día, apoyan a De Juana Chaos o son desconsiderados con las víctimas que tienen que convivir en el mismo barrio que los asesinos de sus familiares.
Falta un sistema legal que asegure a las víctimas que no va a pasar más, o al menos, que las normas apuntan en ese sentido. No hay cadena perpetua, hay “reinserción” a pesar de que desde los años 70, los reinsertados son los maestros de los jóvenes cachorros asesinos. No hay libertad, hay terror y sometimiento inevitable al miedo.

La acción colectiva de la sociedad civil vasca está dañada por esta falta de claridad en los dirigentes, instituciones y legislación. No es que no exista o que no funcione, es que su capacidad está estrangulada por los intereses de otros grupos de presión: el de los asesinos, el dequienes les apoyan, y el de quienes omiten o no son claros por razones electorales y políticas.

Hoy es un día de luto (otro más) por el asesinato del empresario Ignacio Uría Mendizabal de dos balazos. Me pilla preparando una clase sobre Public Choice y terrorismo (parecida a la charla que di el año pasado, ampliada y mejorada). El gobierno municipal (ANV) ha propuesto lamentar pero no condenar el asesinato. Ha fracasado la moción, pero el daño está hecho. El precio, además de las vidas humanas, es vivir atrapados en el trauma como los malos de la película Supermán fueron castigados a vivir atrapados en un cristal.

* En el Diccionario de la RAE no consta ni RESILENCIA ni RESILIENCIA. He leído artículos en donde se aceptan ambos términos para denominar lo mismo.Gracias por el apunte, Ignacio.

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